Cómo preparar los distintos tipos de cafés

Cómo preparar los distintos tipos de cafés

Cómo preparar los distintos tipos de café en casa

El café tiene algo muy bonito: la misma semilla puede dar tazas completamente distintas dependiendo de cómo la prepares.

En espresso el café es intenso y concentrado.
En filtrado es más suave y aromático.
En la prensa francesa tiene más cuerpo.
Y en la moka de toda la vida, tiene cuerpo y es cremoso.

Si te gusta el café y quieres disfrutarlo más en casa, entender los distintos métodos es el mejor punto de partida. Pero sin complicarse: aquí te lo explicamos fácil.

 

1. Moka: la de toda la vida.

La moka es probablemente el método más común en casa. Y bien hecha, puede dar un café espectacular con sabor intenso.

Cómo hacerla mejor:

  1. Llena el depósito con agua caliente hasta la válvula.
  2. Agrega café molido medio en el portafiltro (si no tienes molino en nuestra web puedes seleccionar la molienda para Moka y te lo mandamos ya molido).
  3. Ensambla la cafetera y ponla a fuego medio-bajo
  4. Retira cuando empiece a burbujear

Nuestro favorito para la moka es sin duda el Daily Dose, de Brasil. Con notas achocolatadas, con frutos secos y panela. Tiene cuerpo y dulzor, justo lo que buscamos en la moka.

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2. Espresso: el café más intenso

El espresso es la base de muchos cafés como el cappuccino, latte o flat white, pero también lo puedes disfrutar solo si te gusta algo más potente.

Qué necesitas:

  • Café molido fino 
  • Máquina espresso

Cómo prepararlo:

  1. Muele el café justo antes si puedes (molienda fina, si no tienes molino en nuestra web puedes seleccionar la molienda para espresso y te lo mandamos ya molido para tu máquina)
  2. Llena el portafiltro de café (9-10g para un espresso simple y 18-20g para uno doble)
  3. Aplica una presión uniforme con el tamper
  4. Extrae el espresso en unos 25-30 segundos para lograr un balance perfecto entre acidez, dulzura y cuerpo. Debería salirte una taza con el doble de café (ratio 1:2 *). Para un espresso simple → 18-20 ml / para un espresso doble → 36-40ml

*El ratio indica la relación entre el café en seco y lo que obtienes en la taza en líquido

👉 Si te gusta un espresso con carácter pero equilibrado, Social Club es un acierto seguro. Un café pensado para disfrutar y también para lucirte cuando tienes invitados.

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3. Café filtrado: más ligero y aromático

Perfecto si te gusta un café más limpio, donde se notan más los matices.

Métodos más comunes:

  • V60 → limpio y brillante
  • Chemex → suave y delicado
  • AeroPress → más versátil

Cómo hacerlo (sin volverte loco):

  1. Usa una molienda media o media-fina según el método (en nuestra web puedes seleccionar la molienda para filtrado y te lo mandamos ya molido)
  2. Humedece el filtro antes de agregar el café.
  3. Añade una cuchara sopera colmada de café (unos 15g)
  4. Usa agua a 92-96°C y sigue una proporción de 1:15 (1 g de café por 15 ml de agua → 225ml
  5. Vierte un primer chorro de agua hasta cubrir el café (aprox. 40–50 ml).
  6. Espera 30 segundos.
  7. Continúa vertiendo poco a poco hasta llegar al total de agua.
  8. Deja que el café termine de gotear.

👉 Aquí es donde brillan cafés más complejos como Symphony, con notas más florales y frutales. Ideal si te apetece experimentar un poco más.

4. Prensa Francesa: más cuerpo y textura 

Si eres de café con cuerpo, este método es para ti.

Qué necesitas:

  • Café molido grueso.
  • Prensa francesa.

Cómo hacerlo:

  1. Agrega 1 cucharada de café (aprox. 15g) por cada 125 ml de agua.
  2. Vierte agua caliente y remueve ligeramente.
  3. Deja infusionar durante 4 minutos.
  4. Presiona el émbolo con cuidado y sirve.

👉 Si buscas algo con cuerpo pero fácil de beber, Daily Dose funciona genial aquí.
Y si te apetece algo más especial, prueba con Symphony.

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5. Cold Brew: suave y refrescante

Ideal para días de calor o si te gustan los cafés menos ácidos. El cold brew es un método de extracción en frío que resalta notas dulces y suaves.

Qué necesitas:

  • Café molido grueso
  • Agua fría
  • Jarra o recipiente

Cómo hacerlo:

  1. Usa una proporción de 1:8 (1 g de café por 8 ml de agua).
  2. Mezcla el café con agua en un recipiente (idealmente una jarra con filtro)
  3. Deja reposar en la nevera durante 12-24 horas.
  4. Filtra y disfruta con hielo.

Queda suave, dulce y muy fácil de beber (cuidado que entra solo).

Si quieres aprender a sacarle el máximo partido a tu moka, te lo explicamos paso a paso aquí.

Al final, todo va de encontrar tu café:

No hay una única forma “correcta” de hacer café. Depende de cómo te gusta, cuánto tiempo tienes y el momento del día.

Lo importante es empezar con un buen café y disfrutar el proceso.

👉 Si estás empezando o quieres algo que nunca falle, nuestro Daily Dose es ese café fácil que siempre funciona en casa.

Consejos finales

  • Elige granos frescos y de calidad: Los cafés de especialidad resaltan en cualquier método de preparación.
  • Ajusta la molienda: La molienda adecuada es clave para obtener el mejor sabor en cada método.
  • Experimenta: Cambiar proporciones y tiempos puede ayudarte a descubrir tu taza perfecta.

Ahora que sabes cómo preparar los diferentes tipos de café, ¡es hora de experimentar y disfrutar! ¿Cuál probarás primero?

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